Artículo Resumen  

LAS TELEVISIONES LOCALES EN EXTREMADURA

Francisco Vacas


Profesor Asociado en la Facultad de Documentación de la Universidad de Extremadura.


Resumen:
El fenómeno de la televisión local en regiones sin televisión propia reviste una extraordinaria importancia en el mosaico audiovisual en que se han convertido las regiones españolas. Las Comunidades Autónomas como Extremadura sólo pueden ver reflejada su identidad cultural en estas pequeñas emisoras públicas y privadas, que además constituyen la base sobre la que articular cualquier proyecto de futuro en el sector audiovisual. Las nuevas ofertas de satélite y cable suponen una amenaza que puede cuestionar su viabilidad futura y privar a regiones como Extremadura de un instrumento para hacer frente al proceso de globalización .


Abstract:
The phenomenon of local channels in regions without their own television is extraordinarily important within the context of the audiovisual mosaic which Spain has become. Autonomous Communities, such as Extremadura, are only able to see their cultural identity reflected on these small public and private TV stations, and it is these that will provide the base for any future development project in the audio-visual sector. Nevertheless, the new satellite and cable TV channels pose a threat to the future viability of local television and could cause regions like Extremadura to be deprived of a useful tool with which to defend their cultural identity against the process of globalization.




Introducción.

La Comunidad extremeña no cuenta con una televisión regional propia, la única televisión que emite contenidos autóctonos para toda la región es TVE por medio de su Centro Territorial ubicado en Mérida, capital administrativa de la región.

Las televisiones locales se convierten de este modo en las únicas que operan con autonomía y programan contenidos regionales en la Comunidad. La importancia de estas emisoras se ve acrecentada por el hecho de que constituyen la única presencia extremeña en el sector, y por tanto son poseedoras de la historia en imágenes de las poblaciones donde están ubicadas.

La Comunidad de Extremadura que había accedido en 1983 a la Autonomía por vía del articulo 143 de la Constitución, y con carencias en infraestructuras mayores que la media española. [INE, 1986], no se sumó durante la década de los 80 al grupo de autonomías que pusieron en marcha una televisión propia en la región.

Esta decisión política dejaba en manos de las televisiones locales el desarrollo del sector, que finalmente nunca llegó a materializarse, a pesar de que Coria, en la provincia de Cáceres, fue una de las poblaciones pioneras de la televisión local en España, ya que en 1983 inició una experiencia de televisión local que no obstante fue clausurada el mismo año de su apertura.

La ausencia de una normativa que regulase su actividad, la falta de consideración industrial de sus actividades por las administraciones competentes, el carácter de iniciativas aisladas sin coordinación y finalmente el pequeño tamaño de las televisiones, incidieron negativamente en su desarrollo y consolidación. A pesar de ello, actualmente existen nueve televisiones locales que emiten con regularidad en la región.

1. Panorama actual.

El panorama de la televisión local en Extremadura sigue caracterizado por la incertidumbre sobre la propia supervivencia de las iniciativas. Las televisiones por ondas terrestres no han recibido la asignación de frecuencias por parte del Ministerio, que la Ley establece como requisito previo a la concesión de la licencia para operar. El resultado es por tanto la paralización de las inversiones previstas por los radiodifusores locales en su trayectoria hacia el digital. En el momento que se realizaba este estudio no se habían convocado los concursos por parte de la Junta, y dado el escaso número de televisiones locales por ondas que operan regularmente en la región (apenas cinco), no parece que se produzca un rápido desenlace.

La situación del cable sin embargo es muy diferente, ya que se procedió en Junio de 1998 al concurso para la adjudicación de una concesión en la demarcación única extremeña y el resultado fue que se declaró desierta, con lo que Telefónica aparece como único operador en la Región.

Al concurso se presentaron tres empresas extremeñas: Teleporte, Televisión Trujillo y Cable 2000 Extremadura, que fueron rechazadas por no cumplir los requisitos establecidos en las bases. La inversión mínima exigida en los pliegos del concurso ascendía a 12.000 millones de ptas. (acumulada en diez años), con una inversión calculada de 40.000 pesetas por hogar1.

Telefónica del Cable en Extremadura es la empresa creada ad hoc para operar en la región por Telefónica S.A., y que cuenta además con la participación de Caja Extremadura, Caja Badajoz, Iberdrola y el Grupo Correo. El capital social asciende a 17.000 millones de ptas. de los que Telefónica aporta un 66 por 100, aunque la previsión es reducir su participación hasta el 51 por 100 (el mínimo legal).

Las televisiones locales por cable en Extremadura se han acogido a la prórroga que les concede el Real Decreto 2066/1996, y se encuentran a la espera de la política que lleve a cabo Telefónica en la demarcación. El pequeño volumen de negocio de éstas y el deseo expreso de aquella de incorporar socios locales que aporten contenidos producidos en la región, augura, no obstante, la continuidad de las emisiones ya sea a través de alguna formula de asociación o con el consentimiento tácito de Telefónica.

2. Metodología del Estudio.

La metodología del estudio de las televisiones locales en Extremadura, se basa en el empleado por Prado y Moragas en su ya clásico estudio sobre la televisión local en Cataluña de 1991. El tiempo transcurrido desde entonces, que dio lugar a la aparición de sendas leyes que regulaban tanto la televisión por cable como la local por ondas, junto a las diferencias económicas y socioculturales entre Extremadura y Cataluña,. obligó a adaptar el estudio a la realidad extremeña, omitiendo algunas cuestiones y añadiendo otras nuevas.

Los datos económicos y técnicos de las emisoras se obtuvieron por medio de entrevistas con los responsables de las mismas, y los aspectos más generales sobre su problemática y perspectivas futuras son parte de las conclusiones del "Primer encuentro de Televisiones extremeñas", celebrado en Badajoz el 27 de Mayo de 1998 y que organizó la Facultad de Biblioteconomía, futura sede de los estudios de Comunicación Audiovisual en el curso académico 1999/2000.

3. Características socioeconómicas de las poblaciones con televisión local.

Extremadura tiene 379 municipios y de ellos tan sólo ocho tienen televisión local. Las nueve televisiones locales que operan en Extremadura cubren una población de 270.000 habitantes, de un total de 1.100.000 lo que significa la cuarta parte de la población actual de la región. Dicho de otra manera, las tres cuartas partes de los extremeños, no tienen televisión local en su municipio. En el cuadro número 1 vemos los municipios con televisión local y su datos socioeconómicos. La capital pacense es la única población que cuenta con dos televisiones locales, el resto sólo cuenta con una. En las dos capitales provinciales, que son además las de mayor número de habitantes ya que entre las dos suman el 20 por 100 de la población total extremeña, hay televisiones locales. El número de habitantes no es el elemento determinante para el surgimiento de una televisión local en un municipio, ya que existen poblaciones más populosas que no cuentan con ella, tal es el caso de Mérida (52.000 habitantes) y Don Benito (31.000 habitantes) ambas en la provincia de Badajoz.

En cuanto a la actividad económica principal de los municipios que cuentan con televisión propia, vemos que Cáceres y Badajoz están dedicadas a los servicios o sector terciario, aunque con una fuerte presencia de la industria agroalimentaria. El resto están dedicados mayoritariamente a la agricultura, cuatro de seis, y la ganadería.

Se podría concluir por tanto, que el 75 por 100 de las poblaciones con televisión local en Extremadura basan su economía en el sector primario (agricultura y ganadería), y el 25 por 100 restante en el sector servicios. Esta distribución sectorial es un reflejo de la que se da en el ámbito regional, donde el sector primario aunque en declive desde los años 60, cuando significaba más de la mitad de la producción y la renta regionales, todavía se encuentra en unos niveles "que la mantienen a la cabeza de las Comunidades Autónomas españolas en importancia del sector primario, triplicando la contribución de dicho sector a nivel nacional".[MANZANO y PEDRAJA, 1997: 17].

4. Organización y gestión.

La televisión local en Extremadura surgió tempranamente a comienzos de los años 80, así Coria, una población del norte de Cáceres de unos 12.000 habitantes inauguró en 1983 una televisión local que, no obstante, fue clausurada por orden gubernativa a las pocas semanas. Desde entonces apenas se dan experiencias esporádicas en ferias y fiestas que no cristalizan en emisiones regulares, habrá que esperar hasta finales de la década de los ochenta y comienzos de la actual para que surgieran televisones locales. El cuadro nº 2 muestra las televisiones que operan en Extremadura en la actualidad y la fecha de comienzo de las emisiones, así como el soporte que usan para emitir. En él podemos ver que fue Serena Cable la primera en emitir hace once años, por lo que el cable fue el soporte con el que se iniciaron las primeras emisiones regulares de televisión local en Extremadura, en el municipio de menor número de habitantes de los estudiados. La regla general es que las televisiones por cable en Extremadura empezaron a emitir antes que las hertzianas, en un periodo de tres años (88/91). Las de ondas lo hicieron a mediados de la década de los noventa, nuevamente en un trienio que va desde el año 92 al 95. En cualquier caso, todas emiten con regularidad antes de diciembre de 1995, fecha de publicación de las leyes que regulan las telecomunicaciones por cable, y las televisiones locales por ondas terrestres.

De las nueve televisiones locales que analizamos en el estudio cinco son de titularidad privada y cuatro son municipales. El soporte más utilizado para emitir es la transmisión hertziana, no existiendo una correspondencia entre titularidad y soporte utilizado, aunque tres de las cuatro emisoras de cable son privadas y tres de las cinco por ondas son públicas.

En cuanto a la organización, las privadas se reparten al 50 por 100 entre Sociedades anónimas (Telecáceres y Telebadajoz) y limitadas (Canal Cultural de Badajoz y Televisión de Trujillo), con la excepción de la televisión de Albuquerque que se constituye como persona física. Las de titularidad municipal dependen del Concejal de Cultura o del responsable de la Casa de Cultura si son explotadas directamente por el ayuntamiento, aunque también se da el caso de una explotación indirecta por parte de una empresa privada caso de Olivenza y Plasencia. En cualquier caso las iniciativas de televisión local no partieron de asociaciones o grupos culturales como señalaban Prado y Moragas en el caso catalán. Las televisiones extremeñas o bien surgen por voluntad política expresa de los ayuntamientos o como una iniciativa empresarial ligada a un empresario local.

5. Empleo.

Las televisiones locales en Extremadura se caracterizan por su pequeño tamaño empresarial lo que implica que las personas que trabajan en ellas determinen de alguna manera el carácter de éstas. La tabla nº 3 muestra el número de empleados fijos y colaboradores que posee cada televisión, así como el número de éstos que poseen estudios relacionados con el sector. La madurez de las experiencias de televisión local y el carácter regular de sus emisiones nos permiten hablar de personal fijo, entendido como aquellas personas con dedicación exclusiva a la emisora y remuneración. El empleo estable de las televisiones locales extremeñas asciende a 36 personas, esto es, cuatro empleados de media, lo que supone tres veces menos que la media de las empresas extremeñas en el período 93/95. El número aproximado de colaboradores es de 25, con una media de tres por emisora. Sumando ambos conceptos anteriormente citados obtenemos una cifra de 61 trabajadores entre fijos y colaboradores, lo que nos da una media de 7 por cada televisión local. Las de ondas mantienen un nivel de empleo ligeramente superior a las de cable, fenómeno que se repite en las privadas con respecto a las públicas. La media de edad del personal de las televisiones locales es de 29 años y en la practica totalidad de los casos se trata de personas que han permanecido ligadas a la televisión desde sus inicios. La profesionalización de las mismas es baja, tan sólo uno de cada cuatro empleados ha estudiado algo relacionado con el medio, normalmente Licenciado en CC. de la Información o FP de Electrónica. La conclusión por tanto es que las propias emisoras han ido formando a su personal, aunque todas tenían al menos una persona con conocimientos previos. La inexistencia de estudios específicos en Extremadura explica en parte este fenómeno.

Por último, todo el personal de las televisiones locales recibe remuneración, lo que da una idea de su carácter netamente empresarial, alejado de las colaboraciones altruistas tan comunes en los medios ligados a asociaciones culturales y ciudadanas. El salario medio ronda las 80.000 ptas. mensuales, o sea menos de la mitad de lo que recibe de media un trabajador en Extremadura [INE, 1998]. La cantidad mínima que pagan las televisiones locales extremeñas no baja de las 50.000 ptas. y el máximo ronda las 100.000 ptas. La conclusión general sobre las cantidades percibidas por el personal de las televisiones locales en Extremadura es que no constituyen un salario completo, pero tampoco son cantidades simbólicas, por lo que la continuidad de las emisiones, desde este punto de vista, parece asegurada.

6. Aspectos económicos.

La procedencia del capital inicial invertido varia según sean de titularidad publica o privada. Así, en el primer caso el Ayuntamiento implicado aporta una cantidad para poner en marcha la emisora y en el segundo se trata de cantidades aportadas por socios capitalistas, normalmente pequeños empresarios. En todo caso no se produjo ningún cruce, lo que quiere decir que ninguna televisión privada recibió ayuda alguna de las administraciones locales (lo que constituye una queja generalizada del sector), y en el caso de las televisiones municipales explotadas por privados (caso de Teleplasencia y Olivenza), aunque se mantienen por aportaciones de los ayuntamientos, el capital inicial fue enteramente privado. La inversión media inicial fue de 11 millones de ptas. siendo mayor en las privadas que en las públicas. No obstante, las cantidades varían mucho de unas a otras, así el Canal Cultural de Badajoz reconoce una inversión para su puesta en marcha de 35 millones (ptas. del año 94), Telebadajoz sitúa en 20 millones esta cantidad y la Televisión de Trujillo partió con un capital de catorce millones, ambas en 1991. Por último la Televisión de Alburquerque invirtió en 1989 una cifra no inferior a los diez millones de pesetas. Las municipales se movieron en niveles más modestos, entorno a los dos millones de inversión inicial, dentro de éstas las gestionadas por particulares hicieron una inversión mayor, como los cuatro millones de la Televisión de Olivenza.

En cuanto al presupuesto, todas reconocieron tener uno a pesar de la dificultad de establecer este concepto en las que son de titularidad municipal y el recelo que demuestran las privadas a la hora de desvelarlo. El cuadro nº 4 recoge los presupuestos declarados por cada una, y en él observamos la disparidad de las cifras reconocidas. La suma de los presupuestos de las nueve televisiones locales nos da un total de 85 millones de pesetas, con una media por emisora de 9,5 millones. Basándose en su presupuesto, las televisiones extremeñas pueden ser calificadas de pequeñas, ya que en España las emisoras de esta dimensión son el 25 por 100 de las existentes. [PEREZ, 1996:33]. La de mayor presupuesto es el Canal Cultural de Badajoz con 25 millones, cantidad que debe ser tomada en términos relativos ya que ésta simultanea su actividad con las de una productora (Grupo Tres) y un negocio de venta de equipos electrónicos; la de menor presupuesto es la televisión municipal de Calamonte ya que apenas dispone de dos millones de ptas. anuales. Como ya indicamos anteriormente la titularidad pública de la emisora suele ser sinónimo de bajo presupuesto, aunque en el caso de Serena Cable, la televisión local de Monterrubio de la Serena, se reconoce unos 12 millones de presupuesto, aportados en su mayor parte por el ayuntamiento a través de ayudas comunitarias para el empleo. La procedencia de los ingresos que nutren el presupuesto de las cadenas locales se puede dividir en tres grandes bloques: las emisoras de cable obtienen sus ingresos del abono que cobran a cada usuario, las televisiones por ondas si son privadas se nutren de la publicidad local y si son públicas de las arcas de los ayuntamientos. La excepción se da en el Canal Cultural de Badajoz y en Serena Cable, el primero declara que el 80 por 100 de sus ingresos procede de la publicidad, y el 20 por ciento restante de servicios que prestan a terceros, tales como vídeo industrial, alquiler de equipos etc.; el segundo se financia, como vimos, por las aportaciones del Ayuntamiento de Monterrubio, y además por un canon anual que se cobra a los 700 hogares que reciben el servicio de cable.

Las tarifas de las televisiones que reconocen vivir mayoritariamente de la publicidad varían entre las 3.800 pesetas por spot de 20 segundos de Tele Cáceres y las 7.500 ptas. del Canal Cultural de Badajoz. Aunque ambos reconocen que dicha tarifa es orientativa, ya que sobre ella se aplica un descuento según los pases contratados. En cuanto a las de cable, el cuadro nº 5 resume el número de abonados, el coste del abono, el presupuesto y la facturación anual. El número de hogares abonados a la televisión por cable en la Comunidad de Extremadura sobrepasa escasamente los dos mil (2.250), si atendemos a los datos suministradas por las propias emisoras3, lo que ni siquiera supone el 1 por 100 de los más de 300.000 hogares extremeños. [INTERMEDIOS, 1998]. El coste medio del abono es de 1.200 pesetas al mes, siendo Telebadajoz el más costoso (1.995 ptas.) y el más asequible la Televisión de Alburquerque con casi 700 pesetas de diferencia. El canal público de Monterrubio de la Serena cobra anualmente un canon a los hogares conectados4 de 2.000 pesetas, que en realidad es un impuesto para el mantenimiento del servicio. La facturación declarada de los canales locales de cable en Extremadura alcanza los 34 millones de pesetas. Como se puede observar en el cuadro nº 5 existe una gran diferencia entre las facturación de las dos primeras y la de TeleAlburquerque, que apenas llega a los 4 millones, aunque hay que tener en cuenta que Alburquerque no llega a los 6.000 habitantes y Trujillo roza actualmente los 10.000. En resumen, las televisiones por cable en Extremadura pueden ser calificadas de "operadores modestos" [DE MIGUEL; FERNANDEZ, 1998] con una inversión media por hogar pasado que no supera las 10.000 pesetas, y unas redes de cable coaxial con un ancho de banda inferior a 400 Mhz, que permiten una capacidad de transmisión modesta pero suficiente para los servicios que prestan actualmente.

7. Aspectos tecnológicos.

El abaratamiento de los equipos de producción con la llegada del vídeo ligero a mediados de los años 70 propició la aparición de experiencias de televisión local en la mayor parte de los paises desarrollados. Este fenómeno en España se propagó, como vimos, desde Cataluña al resto del país aunque con características propias.

El primer aspecto relevante para una televisión local es la disponibilidad de un espacio de producción ya sea propio o cedido. En Extremadura la totalidad de las televisiones locales poseen uno. Las municipales operan desde un local cedido por el ayuntamiento, normalmente ubicado en las casas de cultura, aunque en el caso de las televisiones de titularidad pública explotadas por privados, caso de Teleplasencia, el espacio de producción pertenece a la empresa. Esta última simultanea su uso con la productora Videomovies que es la que explota el servicio de televisión en Plasencia. En cuanto al resto, las televisiones privadas tienen locales acondicionados al efecto la mitad de ellas en alquiler y la otra mitad en propiedad. Normalmente el local se reutiliza para otras tareas o forma parte de un espacio más grande, así Telecáceres utiliza los estudios del Grupo Mas Radio que tiene una escuela de formación de radio y televisión en la capital cacereña. La única excepción está en la pequeña emisora de cable de Alburquerque que utiliza como espacio de producción, la vivienda del promotor de la televisión local.

En cuanto al equipamiento, la practica totalidad de las televisiones locales en Extremadura utilizan el formato S-VHS, con la única excepción de la Televisión de Monterrubio que usa el doméstico VHS. Tan sólo aquellas emisoras propiedad de productoras audiovisuales utilizan formatos profesionales, así Teleplasencia posee equipos Betacam y Telebadajoz M-II. Ninguna de las televisiones estudiadas han dado el salto al equipamiento digital, principalmente por la cuantía de las inversiones necesarias, agravado además por la incertidumbre sobre el futuro tanto de las emisoras de cable, en una demarcación donde Telefónica ejerce como monopolio, como las de ondas sin una asignación de frecuencias por la administración.

8. Programación.

La programación es el principal elemento a través del cual se manifiesta el carácter local de una televisión, aunque también sus carencias y limitaciones. El carácter de "observador cercano" como decía Zimmermann en el sentido de una concentración en el estrecho circulo vital de los espectadores" [ZIMMERMANN, 1990: 140] es el punto de partida de la televisión local como oferta comunicativa.

La media de emisión de las televisiones locales extremeñas es superior a cuatro días a la semana, con lo que realmente se puede hablar de una programación diaria que abarca prácticamente los cinco días laborables. Las televisiones de cable emiten una media de seis días a la semana, ligeramente por encima a las de ondas, igualmente las emisoras privadas se pueden ver mayor número de días que las municipales. Esta media citada esconde, no obstante, enormes diferencias, así la Televisión de Olivenza emite un sólo día y Telecáceres los siete días de la semana. La media de horas de emisión semanal es de 24 incluyendo las repeticiones. La que más tiempo emite a la semana es Tele Cáceres con setenta horas semanales, seguida del Canal Cultural de Badajoz con cuarenta y cuatro y los canales de Alburquerque y Trujillo con veintiuna y veinte respectivamente. La televisión que menos horas emite a la semana es la de Olivenza, apenas dos horas, seguido de Serena Cable con una media inferior a las cinco horas repartidas en dos días. Normalmente la emisión comienza en la sobremesa y se extiende hasta la franja nocturna, aunque no todo es producción propia, ya que es normal llenar espacios con emisoras de satélite o de alguna televisión autonómica, normalmente Canal Sur. La repetición es otra formula comúnmente utilizada por las televisiones locales para llenar el horario de emisión, que se caracteriza por su regularidad tan sólo alterada en periodos de fiesta local, cuando aquel se alarga para cubrir los actos principales.

9. Audiencia.

Los índices de audiencia de una televisión local no tienen la misma consideración que en una televisión de mayor envergadura. Así, en el caso de las televisiones de municipios pequeños la simple supervivencia de éstas es ya un éxito en si mismo. A pesar de ello, las televisiones privadas hertzianas que viven de la publicidad como el Canal Cultural de Badajoz y Telecáceres utilizan estos datos para captar anunciantes. No se dispone de datos de audiencia actualizados de cada emisora en concreto, tan sólo un estudio encargado por el Canal Cultural de Badajoz en 1996 señalaba que la programación del canal era seguida con frecuencia por unas5 5.000 personas en Badajoz y que era conocida por un 70 por 100 de la población. El cuadro nº6 muestra, con datos del EGM, el porcentaje de audiencia sobre el total y el número de espectadores. En 1997 tan sólo 5.000 de 870.000 espectadores que hay en Extremadura siguieron las emisiones de las televisiones locales, lo que significa un porcentaje del 0´6%; la evolución que muestra el cuadro demuestra, no obstante, que la cifra de espectadores se multiplicó por cinco en los siete primeros años de la década actual. A pesar de todo, los datos expuestos deben ser interpretados como una mera aproximación, ya que los responsables de las televisiones locales entrevistados para este estudio situaban su techo de audiencia en más del doble. La realidad demuestra que en las poblaciones extremeñas donde existe televisión local los ciudadanos poseen un alto grado de conocimiento de su existencia y programación, fenómeno que se incrementa cuanto más pequeña es la población.

10. Conclusiones.

Las televisiones locales en Extremadura suponen una manifestación comunicativa consolidada, cuya característica principal es su madurez como experiencia y el grado de profesionalización de las mismas en una región sin medios de comunicación propios. A diferencia de la experiencia catalana donde la televisión local surgió a instancias de grupos de acción local, con respaldo de los ayuntamientos, las televisiones extremeñas se constituyen formalmente como empresas, o aparecen directamente vinculadas a los ayuntamientos, que las ofertan como un servicio público más. En todo caso, se trata de colectivos formales creados expresamente para llevar adelante el proyecto, lo que evidencia también una de las características comunes a todas las regiones menos desarrolladas: la falta de una vertebración social al margen de las iniciativas oficiales.

Las causas de la aparición de las televisiones locales en Extremadura son, antes que nada, de índole sociocultural. Aunque las razones económicas aparecen en un lugar destacado en las emisoras gestionadas por privados, la única razón que descartan todas unánimemente es la política.

Las televisiones locales en Extremadura emplean a unas 61 personas, lo que da una media de unos siete empleados por cada una, cantidad inferior a la media de empleo de las empresas extremeñas, que en el bienio 93/95 fue de doce por empresa. Tan sólo uno de cada cuatro empleados de las televisiones locales en Extremadura tiene estudios relacionados con el medio, normalmente se trata de Licenciados en CC de la Información o en FP de electrónica. Las propias televisiones locales han servido de centros formativos para sus trabajadores ante la ausencia en Extremadura de titulaciones relacionadas con el Audiovisual.

La programación abarca una media de cuatro días a la semana, con unas 24 horas de duración aproximadamente y se nutre principalmente de programas de producción propia, sin que existan intercambios de programas entre ellas ni contacto con productoras locales o con el Centro Territorial de TVE en Mérida. La programación no sigue un modelo único, aunque las emisoras privadas por ondas tienden hacia el generalista, y las de cable ofertan fundamentalmente programas informativos y de participación, que complementan el paquete de canales temáticos que ofertan. Las televisiones pertenecientes a los ayuntamientos no tienen una programación como tal, sino más bien cubren los principales acontecimientos de la localidad, aunque con regularidad en torno a los días de emisión y el horario, su oferta por tanto se podría denominar de macrogénero informativo.

La audiencia de la televisión local en Extremadura supone aproximadamente el 1 por 100 de la nacional, así del medio millón de espectadores que había en España en 1997, cinco mil se hallaban en Extremadura. No obstante, la evolución de la audiencia de la televisión local en Extremadura en el periodo 91/97 muestra una clara tendencia ascendente. A pesar de ello, las cifras oficiales sobre la audiencia están muy por debajo de las estimaciones de las propias televisiones locales.

La dispersión geográfica de la población en Extremadura unido al alto número de municipios existentes (379), acentúa el aislamiento de las televisiones locales Aunque la ubicación de éstas no sigue ninguna norma fija, se observa una tendencia a la concentración en torno a la frontera lusa, lo que abre numerosas posibilidades de cara al intercambio cultural y de financiación comunitaria sobre la base de proyectos entre dos regiones con prioridad en los fondos FEDER6.

La Administración regional de Extremadura no ha considerado hasta ahora las televisiones locales como parte de un sector potencialmente generador de empleo y espejo del resto de actividades, y se puede decir que "no existe una política común de desarrollo del sector audiovisual, siendo los municipios los que de manera aislada apoyan los proyectos de televisión local" [ALVAREZ; VACAS, 1997]. No obstante la reconsideración de las políticas de desarrollo regional emprendida por la Junta de Extremadura a partir de 1997 y el respaldo mayoritario al proyecto de Sociedad de la Información presentado por el actual ejecutivo regional, abre un camino lleno de posibilidades para las televisiones locales y en general todas las Industrias Culturales en Extremadura.



Referencias Bibliográficas

Alvarez, J. M.; Vacas, F. (1997) "La industria de los contenidos en Extremadura y sus soportes tecnológicos". Fundesco/Junta de Extremadura.

De Miguel, J. C.; Fernandez, E. (1998) "Las alianzas en el inicio del mercado del cable en España: un enfoque institucional". Zer, 4 p. 71-95

INTERMEDIOS. Monográfico sobre Televisión local y por Cable. Núm., 2 marzo 1998.

Manzano, D./ Pedraja, F. (1997) "Evolución de la economía extremeña desde la incorporación de España a la Comunidad Europea". Situación, serie de estudios regionales: Extremadura. Bilbao: servicio de Estudios del BBV.

Pérez, F. (1996) En la Onda local. Una aproximación al fenómeno de la televisión local en España.

Prado, E.; De Moragas, M. (1991). Televisiones locales: tipología y aportaciones de la experiencia catalana. Barcelona: Collegi de Periodistes de Catalunya.

Zimmermann, P. (1990) "Las televisiones regionales en Europa". En Enrique Linde (comp.) Las radiotelevisiones en el espacio europeo. Valencia: Ente Público Radiotelevisión Valenciana.


Notas

1. El número de hogares que forman la demarcación única de Extremadura es de 297.086 y una población de 997.000 hab.

2. El abono en esta emisión municipal es de carácter aunal y se contabiliza como un impuesto para manteniemiento del servicio.

3. En este dato no se incluye los abonados a Videos Comunitarios ni redes menores.

4. El porcentaje de hogares conectados en el pueblo es del 80% según fuentes de la propio canal.

5. No se incluye en la media a Teleplasencia cuyos datos no han sido facilitados por la emisora.

6. Se refiere al Alentejo portugués que es la región más extensa de Portugal y la más pobre.