SOBRE EL DIBUJO
Hay conceptos sobre los que se puede hablar durante horas e incluso
días pero que son imposibles de definir de una forma total
o completa, nos referimos a esa "cosas" para cuya intima
profundización se hace necesario de lo poético y a veces
de lo mágico, y entre ellas está el Arte en su totalidad
y por extensión el Dibujo.
El DRAE realiza las siguientes definiciones de dibujo;
dibujo.
De dibujar.
1. m. Arte que enseña a dibujar.
2. Proporción que debe tener en sus partes y medidas la figura
del objeto que se dibuja o pinta.
3. Delineación, figura o imagen ejecutada en claro y oscuro,
que toma nombre del material con que se hace. DIBUJO de carbón,
de lápiz.
4. En los encajes, bordados, tejidos, etc., la figura y disposición
de las labores que los adornan.
a mano alzada.
1. El realizado sin apoyar la mano.
del natural.
1. Pint. El que se hace copiando directamente del modelo.
lineal.
1. Delineación con segmentos de líneas geométricas
realizada generalmente con ayuda de utensilios como la regla, la escuadra,
el compás, el tiralíneas, etc.
dibujos animados.
1. Los que se fotografían en una película sucesivamente,
y que al ir recogiendo los sucesivos cambios de posición imitan
el movimiento de seres vivos.
es un dibujo.
1. fr. que se usa para encarecer la perfección de un rostro.
no meterse en dibujos.
1. fr. fig. y fam. Abstenerse de hacer o decir impertinentemente más
que aquello que corresponde.
picar el dibujo.
1. fr. Agujerear los contornos y perfiles de un dibujo hecho en papel,
para reproducirlo por medio del estarcido.
Aunque son bastante correctas las definiciones, ninguna
es completa y es que definir el dibujo entraña una gran dificultad
y creo que es todo debido a que se trata de una herramienta de representación
de los niveles más racionales y, a la vez, de los más
primitivos e insondables del hombre. Por eso es arriesgado limitar el
dibujo a los aspectos académicos; como el dominio de ciertas
habilidades técnicas y el uso de unos modelos más o menos
tradicionales.
Plinio el Viejo en el libro 35 de su "Naturalis
Historia" nos narra, una antiquísima leyenda según
la cual el dibujo tiene su origen en la silueta del amado que antes
de partir, la hija del alfarero corintio Dibutades grabó en un
muro. Es una bonita historia pero lógicamente falsa, el dibujo
no puede nacer tan tarde, el dibujo tiene el mismo origen que el pensamiento
del hombre.
El recorrido por la historia del dibujo es el recorrido a toda la historia
del hombre. Los primeros dibujos están ya depositados en los
barros y piedras de las cuevas prehistóricas. Desde bastante
antes de 30.000 años a.C., el hombre está contándose
y dejando huellas estéticas de sí mismo y de su entorno,
aunque por su fragilidad no las hayamos encontrado.
Como vemos, de lejos viene ese impulso, esa necesidad
de marcar algo en una superficie, en un papel, sobre la arena o en un
soporte cualquiera. Y es precisamente el dibujo el procedimiento que
ha estado siempre asociado con el deseo de decir algo sobre uno mismo
y sobre el mundo.
Como nos describe Kosme de Barañano en el catálogo:
"De forma cerrada. Una biografía del dibujo", IVAM
Valencia 2003, el dibujo es más que una simple representación
de ideas, es experiencia conceptual y formal. El Dibujo es la huella,
la marca, la herida que toda punta traza o tatúa sobre un soporte
sobre el que dís-curre o en el que des-troza.
Dentro del mundo del arte, el dibujo es la faceta más intima
y la que, seguramente, menos piensa en el público, salvo lógicamente
en su faceta de información y comunicación. Hay que dejar
claras a los alumnos de nuestras dos asignaturas estas magnificas cualidades
del dibujo. Debe de quedar claro que normalmente cuando proyectamos
tiene que haber un momento de consciencia en que nos dirigimos a unos
espectadores, a unos clientes (pero de esto ya hablaremos más
adelante cuando estemos con los proyectos).
Dibujar puede ser una cuestión de velocidad,
suavidad, delicadeza, puede ser también la manera de establecer
una idea. Otras veces puede ser una manera de ampliar o alterar rápidamente
una idea. Pertenece al grupo de esas "cosas raras", esas que
tienen apenas una presencia que se baña en el silencio. Presencia
tan pura que roza la ausencia. Los dibujos son seres al borde del no
ser. Están impregnados de la magia que surge de lo que susurra.
Porque el dibujo, es de las artes el más silencioso, el más
fronterizo, el más próximo a la nada, lo que nace de la
sombra creando el primer rayo de luz. Es el primer signo de la muerte
y de la vida. La primera caricia para definir el espacio. La huella
primeriza que se convierte en trazo, en sombras, en claridad. Es una
estela de vida sobre el soporte inerte. Cuando hablamos del dibujo,
lo estamos haciendo del primer llanto depositado sobre el silencio de
un soporte.
El dibujo es creador de diálogos, pone en dialogo los dos extremos,
hace de línea mediadora entre contrarios, relaciona lo interior
y lo exterior. Realiza la proeza de hacer visible lo invisible. Es la
soledad de la imagen descarnada. La libertad de la imagen desprovista
de grandes equipajes. Liberado del exceso de color, desparrama el vacío.
Nos enseña los huecos, los no ruidos de la materia, ese espacio
vacío del papel. Nos lleva de viaje al desierto para aprender
del exceso. Esa experiencia tan grande de la nada que contiene toda
la música. Esa mera oscuridad donde los faros de la pintura y
de la escultura son cegadores, en la que para conocerla tenemos que
entrar casi a oscuras con la tenue luz de las sombras del dibujo.
Dibujar no es únicamente hacer líneas
o manchas, es la demarcación de una superficie (la que sea) con
una impresión, huella o pisada, puntos, líneas, manchas,
texturas o lo que sea, que testimonia la expresión de alguien.
Solidificar de alguna manera los pensamientos en gran parte intuitivos
y frecuentemente expresados en forma simbólica. Ese impulso casi
sagrado a marcar algo en un papel, en la arena, en la roca o en cualquier
otro soporte, se ha asociado siempre con el deseo de decir algo acerca
de la forma de estar en el mundo del hombre y de su habilidad para comprender
y hacer mejor su entorno vital.
El dibujo a través de toda la historia es un
complejo edificio humano sobre un frágil papel. Es la verdadera
Torre de Babel. Es una cartografía del alma que a veces representa
algo exterior, pero sobre todo es la más magna manifestación
interior de quienes lo trazan.
A través del proceso del dibujar se representa o construye un
espacio convertido en una metáfora, en una síntesis, en
un susurro o en un grito.
"No hay que entender el dibujo en su sentido
clásico de que aporta o representa algo, sino como epifanía,
como la manifestación de algo nuevo. El proceso de dibujar
transforma el espacio y la vida, el espacio mental. El dibujo es un
sistema como el de la lengua, en el que el proceso humano de nuestra
memoria queda proyectado. Las leyes del movimiento y de la dimensión
quedan obsoletas en ese lugar imaginario que se produce en la dialéctica
de un instrumento y un papel o una superficie.
Realizar un rostro, un mapa de una costa, de un territorio o del planeta
supone comprender y controlar un aspecto o el conjunto de la realidad
y cristalizarlo en una imagen. En esta cristalización se da,
se concentra un esfuerzo de comunicación tanto de datos concretos
como de fantasías, creencias o ideas, apoyadas o encerradas
solamente en una línea. En esta biografía se trata únicamente
de líneas cerradas sobre sí mismas".
Kosme de Barañano: "De forma cerrada. Una biografía
del dibujo". IVAM, Valencia 2002, p.15.
Creo que fue Schopenhauer el que dijo que interpretar
la Historia no es menos arbitrario que ver figuras en las nubes. A mis
alumnos y a mi, nos gusta ver pasar la historia del hombre sobre los
desconchones y las manchas de humedad de nuestra aula.
SOBRE LA EDUCACION ARTISTICA
La educación artística está condicionada tanto
por las capacidades innatas que cada individuo posee para las artes,
como por todo cuanto contribuye a su elevación, y como a su conciencia
de pertenecer a una sociedad determinada. Así representar es
una dialéctica entre lo que se ve y lo que se sabe.
En la percepción influyen los conocimientos adquiridos, la experiencia,
toda la cultura aprendida. Percibimos y trabajamos a partir de esquemas
adquiridos. Nos basamos en algunos elementos de la "realidad",
pero prescindimos de otros.
Hace exactamente catorce líneas hemos dejado escrito que para
Schopenhauer interpretar la Historia no es menos arbitrario que ver
figuras en las nubes. Toda la Historia es verdaderamente-falsa, tan
falsamente-verdadera como las leyendas. Si fuera cierto que vemos "hechos"
en lugar de "creencias", varios testigos de un hecho no debieran
darnos diferentes versiones. Vemos a través de la mente formada
en parte por la educación y la memoria, las cuales filtran y
distorsionan nuestra visión, convirtiendo la realidad en una
opinión, en nuestra "realidad". La verdad objetiva
se transforma en subjetiva convirtiéndose en nuestra experiencia
personal. Y menos mal que es así, si no cada mañana al
corregir los dibujos del natural de nuestros alumnos, nos encontraríamos
con setenta fotocopias, con setenta dibujos totalmente iguales.
La enseñanza artística, tal y como se
concibe en las aulas, en la escuela o en el taller, no constituye aun
el verdadero escenario de la creación artística. Es una
etapa, en la que la asimilación de una técnica y la adquisición
de unos conocimientos preparan al alumno para acometer con más
posibilidades el difícil reto del arte en el que quiere entrar.
Tiene que quedar claro en todo planteamiento sobre la
enseñanza artística, que ésta no va dirigida a
que todos los alumnos vayan a ser unos verdaderos artistas. Algunos
con el tiempo lo conseguirán, y a otros les servirá para
adquirir unos conocimientos, educar y potenciar su sensibilidad. A veces
tanto valor tiene la existencia de buenos y verdaderos artistas, como
un buen nivel en la sensibilidad de los individuos. Sin olvidarnos de
que la enseñanza artística también está
destinada a despertar personalidades distintas.
En los primeros cursos nos debemos asignar "modestos
objetivos", cuya claridad y solidez no nos hagan pretender alcanzar
desde un principio la estética de los pintores profesionales.
Para comenzar, seria importante un ciclo de orientación, de formación
general y de conocimiento y técnica.
Sin embargo, no quiero que parezca que presentamos el conocimiento de
las técnicas como un conjunto de verdades sagradas, sino como
una serie de experiencias que tienen una función. Además
con el peligro de que la técnica se repita hasta la saciedad
sin el control de la sensibilidad que nos impida inventarnos a nosotros
mismos.
La sensibilidad del estudiante no puede quedar satisfecha durante un
curso con ejercicios basados en habilidad manual solamente; tampoco
si solamente se mueve por impulsos pretendidamente irracionales. Debe
existir un proceso mental y razonado, potenciando éste en el
segundo ciclo, donde comienza la especialización y con ello la
profundización. Así, la formación del alumno se
va decantando hacia caminos por él elegidos, exigiéndosele
ya una metodología de trabajo que complemente las necesidades
concretas de su futura vida profesional.
Es importante en uno y otro nivel que se apoye la formación de
los alumnos con la idea de una educación multidisciplinar, no
sólo con relación a todas las demás asignaturas
del curso y de la carrera, sino buscando y potenciando el interés
por otras disciplinas, (literatura, música, cine, teatro, arquitectura,
poesía, danza, etc.) enriqueciendo así su formación
humanística, y ayudándoles en su obligación de
crecer.