| Una
de las cuestiones que ha preocupado tanto a filósofos como a científicos
a lo largo de la Historia de la humanidad es la adecuación de la
idea que tenemos del mundo real con ese mismo mundo. Desde Platón
a la Física cuántica, la percepción y la concepción
del mundo son cuestiones permanentemente planteadas y reformuladas.
La idea
del mundo que tenemos está formada a partir de los datos que nos
proporcionan los sentidos. La combinación de las distintas sensaciones,
combinadas entre sí y contrastadas con los datos almacenados en
nuestra memoria, bien hayan sido obtenidos por experiencia directa o aprendizaje
intelectual, conforman eso que denominamos la cosmovisión, o "visión
del mundo". No es exagerado decir que en esa cosmovisión las
informaciones proporcionadas por la vista tienen una importancia primordial,
muy superior a las de otros sentidos, como el gusto. Y esa importancia
se ha hecho más y más patente en los últimos tres
siglos. Su fundamento sigue siendo el modelo de conocimiento que proponía
Descartes en su famoso Discurso del método (1637), en el que basaba
el conocimiento en la visión y describía ésta basándose
en el modelo de funcionamiento de la cámara oscura, redescubierta
algo más de cien años atrás.
Descartes
basó su teoría en las formulaciones de Kepler. Bacon y Berkeley
explican de forma diferente el proceso de la visión y el conocimiento
de ella derivada, pero, admitiendo la divergencia teórica, todos
ellos plantean una cuestión común: la imposición
de la visión como fundamento del conocimiento. Ver es saber. Este
principio, y la idea de que podemos llegar al conocimiento de las cosas
mediante la observación, ha ido adquiriendo una importancia creciente
en el desarrollo de la cultura occidental, hasta el punto de poder decir,
sin duda, que vivimos en un entorno netamente visual, una sociedad del
espectáculo, siguiendo el término acuñado por Guy
Debord.
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| Recuento
electoral de Florida

Cuente
el número de puntos blancos como votos favorables a Gore,
luego cuente el número de puntos negros como favorables a
Bush. Vuelva a hacer el recuento para confirmar el resultado. |
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El
dibujo de la izquierda fue difundido por internet el pasado otoño,
durante la pugna por el recuento de los votos de las elecciones presidenciales
estadounidenses en Florida. No es sino un experimento de sicología
de la percepción para demostrar lo inestable de nuestras percepciones
visuales y hacernos ser conscientes de que no existe una realidad percibida
objetiva.
Sin embargo,
este principio no fue admitido en el ámbito de la ciencia hasta
la segunda mitad del siglo XIX, cuando la objetividad de la visión
había sido cuestionada tanto desde el campo del arte como el de
la sicología.
Merleau-Ponty,
uno de los padres de la fenomenología, señala que nuestras
percepciones no pueden ser separadas del cuerpo que las efectúa
y, por tanto, están determinadas tanto por sus características
fisiológicas, como por las necesidades que impone nuestra cultura. |
| Nuestras
percepciones están determinadas por un contexto hermeneútico,
que influye en la imagen del mundo obtenida. Los factores que inciden
en ese proceso son:
- Los medios de
comunicación que enmarcan el acto de percibir.
- La jerarquía
de los sentidos, que implica el entorno social y la cultura de la percepción
.
- Las presuposiciones
epistémicas que ordenan lo percibido, filtrando los datos recogidos
por los sentidos
A lo largo de la
historia de la civilización, la humanidad ha ido produciendo modelos
culturales basados en un modo determinado, prioritario, de transmisión
del conocimiento. Desde esa perspectiva, la cultura puede considerarse
oral, quirográfica, tipográfica o electrónica.
En el
primer caso, el de la cultura oral, el conocimiento se transmite por medio
del habla. Una cultura de este tipo no tiene textos que la sostengan y
el habla cumple en ella dos funciones: servir de medio de comunicación
y de soporte a la memoria. La tradición se transmite mediante una
serie de relatos de los orígenes que pasan de una generación
a otra.
La cultura
quirográfica aparece con la invención de la escritura, que
es, en primer lugar, ideográfica (Egipto), luego alfabética
(Biblos) y recibe en Grecia la aportación de las vocales. La escritura
permite la separación del conocimiento del habla y la memoria.
El lenguaje escrito preserva el conocimiento aún después
de haberse perdido su memoria.El acceso a la cultura tipográfica
se da con la invención de los tipos móviles por Guttenberg
y el desarrollo de la imprenta. Por primera vez nos encontramos con una
posibilidad real de difusión general del conocimento escrito y
una normalización de los medios que posibilitan la lectura y el
conocimiento. La imprenta es la auténtica base del conocimiento
científico que comienza su desarrollo en el siglo XVII.Ese conocimiento
científico lleva al descubrimiento de los principios técnicos
que posibilitan la actual cultura electrónica. Su principal característica
es la reformulación de los conceptos de espacio y tiempo, al posibilitar
su anulación en el ámbito de la comunicación. La
cultura electrónica ha supuesto una reformulación de los
límites de lo visible, de las ideas de mundo y entorno y un nuevo
modo de transmisión del conocimiento, que sustituye el tipo móvil
por el bit. |