Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

Fecha de publicación: 08/02/2012

Las formulaciones de los hongos
Los investigadores Unai Ugalde y Ana Belén Rodríguez-Urra publican en la revista científica Chemical Biology un artículo sobre el hongo Aspergillus nidulans

Unai Ugalde y Ana Belén Rodríguez-Urra, investigadores de la Facultad de Química, han publicado en el número de febrero de la revista científica Chemical Biology, editada por la prestigiosa American Chemical Society, un artículo que da cuenta de la asociación de dos compuestos químicos que actúan conjuntamente para indicar la emergencia al aire en el hongo Aspergillus nidulans. En su investigación, Ugalde y Rodriguez-Urra han contado con la colaboración de Carlos Jiménez, María Isabel Nieto y Jaime Rodríguez, investigadores de la Universidad A Coruña, y de Hideo Hayashi, investigador japonés de la Universidad de Osaka.

La mayoría de los productos químicos que se emplean son mezclas diseñadas para cumplir una función. Algunos ejemplos pueden ser los detergentes, fármacos o productos cosméticos. Aunque se piense que estas formulaciones son el resultado de la tecnología química, lo cierto es que la naturaleza a menudo nos ilustra con elegantes ejemplos.

"Como hemos comprobado en nuestros frigoríficos- explica el profesor Unai Ugalde, los hongos colonizan vegetales y frutas por dentro, pero al salir al aire, producen esporas, verdes o marrones. La diferenciación entre el medio acuoso y el aéreo es clave para que el hongo decida si debe seguir creciendo o formar esporas. Para ello, sus células secretan un compuesto llamado deshidroaustinol como indicador. Si el indicador se diluye alrededor de las células, significa que el medio es líquido, pero si se acumula en la superficie, quiere decir que el medio es gaseoso".

La molécula indicador presenta, sin embargo, un inconveniente. "Al concentrarse en un medio escaso en agua, forma cristales, lo cual impide que los receptores de la superficie de las células puedan detectar su acumulación. Para ello, el hongo produce conjuntamente con el indicador una molécula llamada diorcinol, que específicamente inhibe la formación de cristales del indicador. De esta manera, el complejo formado entre indicador y su ayudante forma una emulsión similar al del aliño de una ensalada, que se extiende sobre las células aéreas, y permitiendo así que los receptores celulares detecten la acumulación de la señal adecuadamente", concluye la investigadora Ana Belén Rodríguez-Urra.

Sólo el compuesto que emite señal. Forma cristales, y no tiene función                        El mismo compuesto, pero unido al ayudante. No hay cristales y los dos emiten señales al hongo para que produzca esporas

 

El trabajo ha sido objeto de una reseña en la revista Chemical & Engineering News. Enlace:
http://cen.acs.org/articles/90/web/2012/02/Chemical-Double-Act-Triggers-Spreading.html

Información editada por
OFICINA DE COMUNICACIÓN de la UPV/EHU