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Enfermedad de Ébola: la importancia de una epidemia

La actual epidemia de enfermedad de Ébola en varios países africanos del Golfo de Guinea está preocupándonos profundamente. La agresividad de este brote con una alta mortalidad y la sensación de que los esfuerzos sanitarios son insuficiente para contener su propagación son un motivo importante para tomar medidas globales que ayuden a controlar y si es posible erradicar en un futuro próximo enfermedades como la de Ébola para la que no existe un tratamiento específico. Muchos consideramos que esta y otras muchas enfermedades son reflejos de los desequilibrios socioecónomicos, de la pobreza e injusta miseria que padecen de forma crónica extensas regiones de nuestro planeta. Si a esto sumamos las agresivas e insensatas acciones deforestadoras y el preocupante cambio climático que está aconteciendo en esta era nuestra del Antropoceno, un cóctel infeccioso explosivo de impredecibles consecuencias está cada vez más cercano.
Os dejo en esta entrada las respuestas a las interesantes preguntas formuladas por la periodista Bidatz Villanueva Etxague del periódico Berria. Después de las respuestas encontraréis algunos enlaces que contienen información interesante y amena sobre esta enfermedad. Os pido que perdonéis y me comuniquéis los posibles errores que encontréis porque he escrito esta entrada en una tableta y no he podido corregir el texto en papel. ¡Salud!

¿Cuál crees que es el principal impedimento para la contención de la epidemia?
La epidemia de Ébola se transmite por contacto con enfermos, sus fluidos corporales (sobre todo sangre, pero también heces, orina, saliva o semen) o utensilios y enseres contaminados con estos. También con el contacto con monos, murciélagos y otros animales infectados. La enfermedad tiene un periodo de incubación que puede durar hasta tres semanas, seguido de varios días en los que la sintomatología es escasa con fiebre, malestar, dólares articulares, vómitos o diarrea parecido al que se observan en infecciones leves por otras causas pero durante los cuales el contagio es posible. Cuando la sintomatología es más grave todavía puede confundirse el diagnóstico médico.
Durante los periodos de epidemia es esencial, el conocimiento adecuado de cómo evitar el contagio. Esto muchas veces es un problema importante porque el miedo y la ignorancia nos hace comportarnos de forma errónea en estas situaciones. Sin embargo, el mayor problema para la contención de la epidemia es la escasez de medios médico adecuados para el diagnóstico rápido y certero de la enfermedad que requiere una tecnología cara y para el tratamiento de los enfermos en un ambiente adecuado de cuidados intensivos y aislamiento hasta que su enfermedad remita porque no existe un tratamiento farmacológico específico. Por otra parte, la situación sanitaria general de estos países es deficiente y los recursos económicos se disipan en un ambiente de elevada corrupción.

¿Crees que es proporcional la importancia que se le está dando a la epidemia? es decir, en Africa muere muchísima gente por malaria y sida, por ejemplo. En estos países donde viven millones de personas, la gente afectada proporcionalmente no es tanta como por otras enfermedades. ¿Es tan peligrosa esta enfermedad?
Se le está dando mucha importancia en los medios porque es una enfermedad muy agresiva y de carácter agudo. Esto hace que estemos en alerta, lo que es un arma de doble filo. El Ébola causa una mortalidad alta mayor que la del sida o el paludismo (malaria). En la epidemia actual es cercana al 65% pero ha llegado en ocasionas hasta el 90% de muertes en brotes más limitados. Los pacientes mueren en pocos días y esto causa una angustia y un pánico importantes. El Ébola está causado por diferentes variedades de un filovirus contra el que no tenemos ningún tratamiento específico eficaz. Las medidas terapéuticas de mantenimiento de las constantes vitales de los enfermos, en unidades de cuidados intensivos, y las defensas del propio enfermo son las que pueden ayudarles a sobrevivir. Las medidas de prevención para evitar contagios son esenciales, sobre todo para los familiares y el personal sanitario que está en estrecho contacto con el enfermo. También para los que participan en funerales que implican un contacto con el fallecido. Determinados ritos religiosos de asistencia al enfermo o al recién fallecido pueden ser de alto riesgo. Además las creencias locales promueven muchos falsos mitos que son peligrosos. Uno de estos hace que se crea que los propios médicos, muchos de ONGs extranjeras, sean considerados como los culpables de que se haya introducido la enfermedad en su comunidad.

¿Se están haciendo esfuerzos por encontrar una cura?
Se están haciendo esfuerzos importantes que resultan insuficientes. Hay vacunas en fase de desarrollo y algunos antisueros con anticuerpos monoclonales que han dado buenos resultados en animales de experimentación (ratones y monos). Uno de estos es el llamado “suero milagroso” que se está utilizando por primera vez con los dos enfermos estadounidenses infectados por el virus de Ébola. Este uso “compasivo” plantea bastantes dilemas éticos.
Los medios humanos y económicos invertidos en estos estudios son muy escasos y en ocasiones tienen un interés militar cuyos resultados transcienden con cuentagotas a la comunidad científica. Hay que considerar que esas otras enfermedades más frecuentes que comentas, como el paludismo, el sida, las tripanosomiasis africana (enfermedad del sueño) o americana (enfermedad de Chagas) o las enfermedades infantiles (diarreas, poliomielitis, sarampión, etc.) conllevan una alta mortalidad y siguen siendo muy problemáticas en estos países. Sin embargo, están consiguiendo fondos para la investigación en su tratamiento y prevención, poco a poco y con grandes dificultades, de fundaciones como la Wellcome o la Gates y de algunos gobiernos. Tal vez ahora estos invierten más en estas investigaciones por los temores de que el cambio climático amplíe las áreas donde son comunes estas enfermedades. Hay que recordar que hasta los años 1950, las penínsulas ibérica, italiana y griega y gran parte de la cuenca mediterránea eran áreas de paludismo endémico. Es importante la cooperación internacional dirigida por la OMS no sólo para contener este brote sino también para crear unas mejores condiciones económicas y sanitarias que impidan nuevas epidemias. Estos países necesitan que la salud y el bienestar de sus ciudadanos alcancen estándares parecidos a los de los países europeos para no convertirse en focos potenciales de enfermedades, como el Ébola, que pueden transmitirse rápidamente a países muy distantes como el nuestro.
Enlaces sobre el Ébola que podrían ser de vuestro interés:
Enfermedad de Ébola (OMS)
Aspectos éticos del tratamiento de la Enfermedad de Ébola (SINC)
Mitos sobre el Ébola
Homeopatía y Ébola
Vacuna experimental contra el virus de Ébola

Batrachochytrium dendrobatidis: el asesino de la rana de Darwin

Mundo Micro 12: Batrachochytrium dendrobatidis: el asesino de la rana de Darwin (La Mecánica del Caracol por Eva Caballero, Radio Euskadi, 5 de junio de 2014, Audio: “Batrachochytrium dendrobatidis: el asesino de la rana de Darwin” a partir del minuto 40:00 o la tercera marca).

 

Bilbao, Euskadi y la cultura micológica: XII Congreso Nacional de Micología (18-20 de junio de 2014)

Queridos amigos, estimados colegas,

Deseamos agradeceros vuestra participación en este XII Congreso Nacional de Micología y en esta II Reunión de Enfermedad Fúngica Invasora y daros una cálida y sincera bienvenida a nuestra tierra. Desde tiempos ancestrales, los habitantes de lo que hoy es el País Vasco hemos sido amantes de los hongos por estética y, sobre todo, por interés gastronómico.
Escribía Robert Graves, amante del sol, el mar y las buenas historias, en su libro Los Mitos Griegos que “Sísifo fundó Efira, conocida después con el nombre de Corinto, y la pobló con hombres nacidos de hongos”. Quizá algo de aquellos mitológicos primeros habitantes de Corinto ha llegado hasta nosotros, que de una forma u otra hemos establecido una simbiosis intelectual con estos seres vivos.
Desde la Organización del Congreso y su Comité Científico, se ha aceptado el reto y adquirido el compromiso de elaborar un programa científico ambicioso que comprenda los avances más relevantes y novedosos en el amplio mundo de la micología, con una especial dedicación a lo relacionado con las micosis y a la micología clínica. Deseamos de todo corazón que el Congreso no os defraude y cumpla con vuestras expectativas y que las conferencias, mesas redondas, sesiones de comunicaciones orales y pósters constituyan una importante fuente de enriquecimiento, debate y transmisión del conocimiento.
Además de la actividad científica, queremos que este Congreso sea un buen lugar de reencuentro de amigos y compañeros. Nuestra intención es cuidaros y que disfrutéis de la tradicional hospitalidad de nuestra tierra. Percibiréis a través de todos los sentidos la gran transformación y modernización que Bilbao ha experimentado en las últimas décadas, convirtiéndose en un lugar tanto para la ciencia como para el disfrute de la amistad.
Bienvenidos a Bilbao, Ongi etorri!

Guillermo Quindós (Presidente), María Jesús Sevilla y Miguel Montejo (Vicepresidentes)