Si alguien me pidiese que dibujase un cerebro por dentro, tal y cómo yo me lo imagino, me pondría en un serio aprieto: soy una pésima dibujante y me imagino que las redes neuronales tienen que ser tremendamente complejas. Así que mejor me niego desde el principio a la petición y resuelto.
Sin embargo, para sorpresa de muchos (yo incluida) el entramado de las fibras nerviosas que cruzan los surcos cerebrales tiene un patrón relativamente simple y organizado.
Al menos eso es lo que se deduce del trabajo que ha realizado el grupo dirigido por Wen-Yih I. Tseng, de la Universidad Nacional de Taiwan, que ha sido publicado en la revista Science el 30 de marzo de 2012.
M. D. Van Wedeen, Martinos Center and Dept. of Radiology/Massachusetts General Hospital/Harvard U. Medical School
La foto es una muestra del tipo de imágenes que obtienen con una técnica que han denominado “imágenes del espectro de difusión”, en la que se infiere la posición de las fibras nerviosas. Como puede apreciarse, las fibras parecen estar tremendamente ordenadas, formando una especie de estructura en rejilla que parece ser un sistema natural de coordenadas para la descripción de la estructura del cerebro, de sus conexiones y de sus vías, una especie de mapa topográfico para el desarrollo.Los investigadores han analizado el cerebro de cuatro especies de monos y han encontrado patrones muy parecidos en todos ellos. Sugieren que esta organización de la red puede ser ventajosa durante el desarrollo del cerebro y que quizás proporcionen una ayuda para que las fibras nerviosas encuentren su camino hacia el destino apropiado, de forma similar a las líneas que marcan los carriles en las carreteras.



