Las hormonas sexuales, como el estrógeno y la testosterona, están directamente relacionadas con el dimorfismo sexual en los vertebrados. Es más, experimentos que se han realizado en ratones indican que estas hormonas están también implicadas en el comportamiento sexual, incluyendo el apareamiento, la agresión y las conductas maternas. Sin embargo, los mecanismos moleculares que son activados por las hormonas y que estarían implicados en el desarrollo y función de los circuitos neuronales relacionados con esos comportamientos, eran hasta ahora desconocidos.
Un trabajo que ha sido publicado en la revista Cell y que ha sido realizado en el Departamento de Anatomía de la Universidad de California (San Francisco), ha analizado las diferencias en los patrones de expresión del hipotálamo y de la amígdala entre ratones adultos de ambos sexos.
El análisis de microarrays de expresión ha permitido al grupo identificar 84 genes que parecen expresarse de manera diferente en los cerebros de ratones machos y hembras. Para concretar algo más, los investigadores han realizado hibridaciones in situ para intentar confirmar físicamente esas diferencias de expresión entre sexos. Tras este análisis, la lista de genes se ha reducido a 16 en los que se ha confirmado la expresión diferencial celular entre los sexos.
4 de esos genes (Brs3, Cckar, IRS4, Sytl4) han sido sometidos a pruebas adicionales: los investigadores han analizado el comportamiento sexual de ratones knockout (ratones con alteraciones concretas en un gen que hace que éste no funcione) para cada uno de estos 4 genes. Los autores del trabajo han sido capaces de identificar alteraciones específicas de comportamiento sexual para cada uno de esos 4 ratones knockout, sugiriendo una función concreta para cada uno de ellos: los genes Brs3 y Stl4 estarían implicados en el comportamiento sexual masculino; el gen Brs3, además, tendría relación con comportamiento agresivo entre machos; el gen Irs4 estaría relacionado con el comportamiento maternal y el gen Cckar con el comportamiento sexual femenino.
Lo novedoso del trabajo es que cambios genéticos en un sólo gen tienen un efecto sobre un único tipo de comportamiento sexual y no sobre un conjunto de comportamientos, como ocurre con la testosterona y los estrógenos.
Aunque no está claro que lo encontrado en ratones pueda extrapolarse a humanos, el hecho de que el cerebro parece ser vulnerable a algunas enfermedades mentales dependiendo del sexo (el autismo, por ejemplo, es cuatro veces más común en hombres que en mujeres) anima a pensar que pueda existir cierto paralelismo respecto a lo encontrado en el ratón y que quizás sea posible analizar comportamientos complejos de manera similar a los trabajos que se realizan con fenotipos más sencillos.
Brain expression of Brs3, Cckar, Irs4, Sytl4, and 12 other genes is sexually dimorphic ► Sex hormones control dimorphic expression of these genes ► Brs3, Cckar, Irs4, Sytl4 control components of some but not all dimorphic behaviors ► Sexually dimorphic genes therefore control dimorphic behaviors in a modular manner


