Hibernación (VI): flexibilidad

Cynomys leucurusComo hemos visto en anteriores entregas de esta serie, el letargo invernal de los pequeños mamíferos hibernantes y el de los osos es muy diferente. Los pequeños mamíferos entran en una profunda hipotermia, mantienen una tasa metabólica muy baja, y despiertan de vez en cuando por periodos muy cortos. Los osos, por el contrario, casi no reducen su temperatura corporal, y aunque durante el letargo hacen a veces pequeños movimientos, no despiertan hasta que finaliza ese estado fisiológico.

Entre los pequeños mamíferos que hibernan o que pueden hibernar se han observado distintos comportamientos. Buen ejemplo de ello son dos marmotas de Norteamérica del género Cynomys. La marmota de pradera de cola blanca (Cynomys leucurus) es un hibernante estricto, mientras que la marmota de pradera de cola negra (Cynomys ludovicianus) es un hibernante facultativo.

Cynomys ludovicianus hiberna o no dependiendo de las condiciones ambientales. Cuando bajan las temperaturas en otoño, puede entrar en letargo, pero solo lo hace si se queda sin alimento. Además, su letargo es muy diferente, ya que no es tan profundo como el de C. leucurus. Para empezar, el número de periodos de hipotermia entre sucesivos despertares es muy diferente en las dos especies. En la marmota de cola blanca viene de ser de 15, en promedio, mientras que en la de cola negra el número medio es de tres. La duración de los intervalos entre despertares también es distinto, de unas 137 horas en C. leucurus, y de 30 horas en C. ludovicianus. Finalmente, el valor mínimo al que baja la temperatura corporal es de 7 ºC en la de cola blanca y de 29 ºC en la de cola negra.

Cynomys ludovicianusAunque las dos especies hibernan de modo muy diferente, ambas superan en perfectas condiciones el periodo de letargo. Apenas pierden masa muscular y las características funcionales de los músculos casi no se alteran del otoño a la primavera. Así pues, en este aspecto no hay diferencia ninguna entre estas marmotas y el resto de mamíferos hibernantes, y sí la hay, por supuesto, con respecto a los mamíferos que sufren atrofia muscular cuando permanecen durante largo periodo de tiempo sin utilizar los músculos.

Estas dos marmotas tienen un antepasado común próximo, un antepasado que era hibernante estricto. Las dos especies se extendieron por las llanuras de Norteamérica hace unos diez mil años. La marmota de cola negra vive en zonas bajas, y en zonas altas (1.500-3.000 m) la de cola blanca. En esas zonas altas hace mucho frío en invierno y no hay alimento o es muy escaso; bajo esas condiciones resulta muy ventajoso hibernar, por lo que tiene mucho sentido que C. leucurus haya retenido la condición de hibernante estricto. Pero en las llanuras de las zonas bajas las condiciones no son tan duras: las temperaturas no son tan bajas y las marmotas de cola negra tienen la posibilidad, al menos en alguna ocasión, de comer. Por eso, también es lógico que C. ludovicianus sea hibernante facultativo, ya que gracias a esa flexibilidad puede beneficiarse de las condiciones favorables cuando estas se presentan.

Fuente: Clark J. Cotton y Henry J. Harlow (2010): “Avoidance of Skeletal Muscle Atrophy in Spontaneous and Facultative Hibernators” Physiological and Biochemical Zoology 83(3): 551–560.

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